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"Se sienten mal porque no saben leer ni escribir"

En esta segunda entrega, el Grupo de Alfabetización de Villa Soldati nos describe las características del programa, cómo lo implementaron, las dificultades que encontraron y las diferentes reacciones de las personas ante la propuesta alfabetizadora.
 

¿Cuál es la metodología de alfabetización del Programa “Yo sí puedo”?
Ezequiel: El método de alfabetización introduce el trabajo con videos durante un período de 65 clases, te muestra una maestra con cuatro o cinco alumnos, cada alumno representa diferentes problemáticas.

Facundo: La mujer que tuvo que salir a laburar y no pudo estudiar, la madre, una adolescente que no pudo estudiar, un campesino, un obrero.

¿Dónde fue implementado este método de alfabetización?
Hebe: En Cuba, en realidad después de la Revolución Cubana se alfabetiza y luego con esa metodología se realiza esta propuesta de alfabetización para Venezuela.

Facundo: Al principio en Cuba fue por radio, en ese momento Cuba no tenía un peso, luego aparece la propuesta en video para Venezuela.

¿Cómo llega a la Argentina, adaptaron el programa original?
Hebe: Se graba en Cuba pero se realizó para Argentina, y también se adaptó para Bolivia. Se está haciendo lo mismo para distintas partes de América.

María: Evo dijo que sí, que iba a adoptar ese ejemplo de Cuba y Venezuela.

¿Cómo llegó la propuesta de alfabetización a la gente?
Hebe: Ahí entra a jugar María.

María: Están los grandes que nunca pudieron asistir a la escuela, pero sí viven con esa angustia de no poder escribir su propio nombre, de no poder ayudar a sus niños o el marido que le dice a la esposa “vos burra de mierda, vos nunca sabes”, o algo por el estilo. Entonces, estas personas se sienten muy mal y viven con este sufrimiento, si ahora tienen esta oportunidad, tienen derecho, pueden, a pesar de ser grandes pueden, por lo menos pueden morirse satisfechos de haber aprendido a leer y escribir.

¿Vos, María, aprendiste con este método?
María: No, yo de chica fui a la escuela. Yo empecé a trabajar de muy chica junto a mis padres y, además, iba a al escuela. Por problemas de mis padres dejé de ir a la escuela -fui hasta cuarto- y a partir de ahí no fui más. Pero siempre tuve dentro de mí esas ganas de seguir yendo, cada año que empezaban las clases lloraba… siempre… siempre… hasta de grande… siempre… siempre. Después, trabajando en casas de familia, empecé a conocer gente buena y me dejaron seguir estudiando. El día que me dejaron ir fui muy feliz, muy feliz, esto fue en Ledesma, Jujuy. Trabajé con unos profesores que me dijeron “acá hay una nocturna si vos querés…” Sí! les dije, yo voy, y ahí empecé. Luego dejé por otras razones y otra vez me fui a Bolivia. También allá fui a la escuela y volví a dejar, y así sucesivamente, pero nunca se me fueron las ganas de continuar… Cuando llegué acá, a la capital de Argentina, un día fui a una reunión de mi sobrino en la escuela Fátima, y el padre Benjamín, que estaba hablando vino con un ejemplo de una señora grande que estaba estudiando desde adulta, entonces yo pensé ya me anoto, ya me anoto, así empecé…me gusta mucho y soy muy feliz de ir a la escuela.

Siempre digo que es bueno seguir yendo, aprender y actualizarse no quedarse atrás, y las personas que nunca fueron es importante que también aprendan. Así conocí a las personas adultas que iban, pero los más avanzados y los chicos avanzaban más y los más grandes que recién empezaban se fueron quedando y ya no fueron más a la escuela…Entonces yo seguí y seguí y conocí a este grupo, conocí a Ezequiel, y les dije yo conozco gente que sí quiere aprender a leer y escribir…les hable y algunas personas que se están alfabetizando son ellos, pienso que por más que sean grande tienen derecho a aprender y morirse y saben que pueden escribir su propio nombre, para mí es eso…

En la actualidad ¿cuántas personas componen el grupo de alfabetización?
Ezequiel: Son nueve personas que se alfabetizan y nosotros, los coordinadores, somos siete. Tuvimos hasta ahora tres encuentros, recién empezamos, y por ahora la experiencia es bastante positiva.

¿Por qué?
Ezequiel: Porque, por ejemplo, después del primer encuentro, donde se presentó el programa, la gente continuo viniendo. Hay muchas personas a las que les da vergüenza, y pelear contra eso es muy difícil. Entonces, están peleando contra eso, y a pesar que trabajan mucho, siguen viniendo con su cuaderno.

Pablo: En esto es muy importante María, que viene y nos acompaña y cuenta su experiencia. Esto es sumamente importante, cumple un rol fundamental.

Ezequiel: Sí, porque ella les contó su experiencia, les habló a todos, les dijo que ella estuvo en el mismo lugar que ellos y pudo. En la presentación jugó un papel bárbaro. La experiencia viene siendo bastante linda, positiva

Maria: Sí, es gente que tiene ganas de aprender. La primera vez los fuimos a buscar y la segunda vez vinieron solitos, y eso nos dio tanta alegría, y nos damos cuenta que ellos tienen ganas de aprender.

¿En el barrio hay muchos analfabetos?
María: es difícil que digan “yo nunca fui a la escuela”. Otras personas están mal psíquicamente, estaban bajoneados y te contestan “yo ya fui a la escuela”, es difícil que te digan yo no sé leer y escribir…

Facundo: En la presentación planteamos que el programa es exitoso pues dio resultado en un montón de lados. Pero hay que trabajar mucho con la confianza de ellos a nosotros y de nosotros hacia ellos. A veces pasa que hablás y no te miran a la cara, entonces María hace que se suelten y se expresen, preguntan si María va a estar, se sienten más seguros, más contentos..

María: espero que encontremos más gente todavía, a partir de ellos va a venir más gente

¿Qué edades tienen las personas que se están alfabetizando?
Ezequiel: Entre 14 y 65 años.

Hebe: Además con muchas diferencias, algunos que no saben nada y otros que ya saben algo.

María: Algunos fueron a la escuela y dejaron, yo tengo la experiencia de haber dejado y olvidarme de todo, hasta del Himno Nacional… (risas)

Hebe: Cuando nos vinieron a mostrar el “Yo sí puedo” nos decían que ellos tenían que acompañarnos para hacer el relevamiento, nosotros les dijimos que un relevamiento casa por casa no, que queríamos pasar desapercibidos en algunos aspectos. Preferimos contactarnos con personas claves, por ejemplo Virginia y Gloria nos ayudaron bastante. Con tres personas llegamos a trece de los que continúan nueve.

Facundo: Yo tengo un hermano con síndrome de down, en mi barrio se hizo un relevamiento y el 50 o 60 por ciento de los chicos que no sabían leer o escribir eran chicos con discapacidad, otro tema de discriminación. Se los deja en la piecita del fondo, no se los muestra, como que le da vergüenza al padre y lo ocultan, es un problema de educación y un problema social concreto, no que sea un hijo de puta el chabón.

¿Podrían describir el método de trabajo para alfabetizar?
Hebe: Sí, el método es una combinación entre números y letras basándose en que los números son conocidos para la situación cotidiana. A cada letra le corresponde un número, son 65 encuentros donde se empieza desde agarrar un lápiz. Recién vamos por la clase 6 y se va complejizando, va lento, tranquilo, y esto ayuda muchísimo. Un compañero que se está alfabetizando, contó que en la escuela van tan rápido que le hacían doler la cabeza, porque el tipo avanza, avanza y dejan. En cambio, con este método, se machacan determinados conceptos, va bajando bien, de a poquito, con mucha práctica, con mucha tarea, básicamente el método es así combinación de números y letras

Carla: Otra aspecto positivo del método es que es interactivo. Tiene videos y se muestran a los alumnos y maestros, el que mira se siente integrado a la clase. Es divertido.

Facundo: se identifican mucho.

Ezequiel: Muestran experiencias reales, como un alumno que cuenta que tuvo que trabajar desde chiquito y la gente que lo miraba decía “a mí me pasaba lo mismo”.

Carla: o que quedaba muy lejos la escuela y se le complicaba ir, fue dos días y dejo de ir.

Hebe: También trabaja sobre todas las posibilidades: los que no fueron nunca a la escuela o de los que fueron una vez, los que tienen hijos o los que no tienen hijos. El plan trata de contemplar todos los casos, siempre tocar algo de lo personal con lo cual identificarse. Nosotros, cuando lo vimos la primera vez, nos parecía que subestimaba a la gente, que no les iba a gustar, en un momento cuando vimos la primera clase, pensamos en no pasarla.

Carla: Pensamos que la iban a ver y se iban a ir, ya que no mostraban ningún resultado ese día.

Hebe: entonces le preguntamos a María y ella nos dijo tienen que ir completo y pusimos el video y la gente le sirvió y le gustó.

Facundo: Cuando lo vimos con ellos era otro video, les encantó.

Ezequiel: Ahí con ellos recién vimos el video.

Es interesante lo que mencionan, ya que pues ustedes también aprendieron, no sólo ellos vienen a aprender ¿no?
Pablo: Sí, claro. Vimos el trabajo de fondo que tenía el video.

Hebe. Cada palabra tiene un significado más profundo, no era la palabra solamente. Cada palabra tenía un sentido casi matemático, parecía que todo estaba calculado para que suceda esa experiencia.

Ezequiel: Expone tres temáticas, cada clase tiene también temáticas generales como el rol de la mujer, el trabajo, Latinoamérica, la familia.

Pablo: En la cartilla dice una casa Latinoamérica y a partir de ahí te planteas qué es Latinoamérica, cómo está compuesta, hay una bajada de línea pero bien.

Ezequiel: Hay información.

Sí, igual siempre hay bajada de línea.
Pablo: La cartilla es una bajada de línea. Aprovechando que Mundo Docente es un medio para docentes, quería decir que este método de alfabetización es un método cubano, y con este método Tilcara se declaró libre de analfabetismo, también Santa Fe, y no es una casualidad que no se lo aplique en ninguna política nacional. El plan de alfabetización que ideó el estado tuvo un montón de dificultades.

Facundo: Además, no se necesita mucha plata, no es un tema de recursos sino de voluntad, de decisión política, para aplicar este método a nivel nacional, si pensás que se aplicó en Cuba y en Venezuela y lo van a aplicar en Bolivia…

Eze: La UNESCO por ejemplo no lo aprueba…

Sin embargo Kirchner y Chavez establecen ante los medios una buena alianza ¿cómo se explica estas divergencias?
María:
El presidente debe pensar que todos los argentinos están ya alfabetizados (risas) no llega a estos lugares…

Hebe: Yo creo que para el Plan de Alfabetización no hubo voluntad para que funcione.

Ezequiel: Se lanzó porque se venía el “Yo sí puedo”, y como política de Estado tenían que mostrar algo, la inscripción como alfabetizador fue medio informal. Por ejemplo, en la facultad vino una chica a inscribir y teníamos que ir el sábado a las 14 horas y no había otra posibilidad aunque en ese horario tuvieras que trabajar, la gente que fue a la capacitación nos contaron o que no iba la profesora y que era como reproducir una clase.

Se implementó en algún lado.
Ezequiel: Acá se implementó con un grupo y no pudieron seguir.

Carla: Faltaba darle otra proyección, cuando se terminaba el plan no había nada pensado para que la gente que se alfabetizó pudiera seguir estudiando, aprendés a leer y a escribir y listo.

Hebe: No complementa ninguna política económica de igualdad social, creemos que también debe haber una política complementaria a la educativa.

Facundo: Nosotros no tenemos atrás un aparato, ni fondos para decirles que después de alfabetizarse vallan a la escuela, nosotros tenemos nuestras limitaciones dentro de estas limitaciones nos pareció que esto era lo mejor.

Ezequiel: El programa de alfabetización cubano realmente sirvió, la organización que lo baja es muy abierta.

Hebe: Ellos te ayudan con anteojos, con recetas.

¿Quiénes son?
Hebe: Es una ONG, se llama UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE (UMEP), se dedican a conseguirle anteojos a las personas que los necesitan y realizan operaciones de cataratas. Hay un psicopedagogo cubano que controla cómo se va desarrollando el plan y ante cualquier cosa te dan una mano. La limitación que vemos es que no es nacional por parte de una política económica que es excluyente. Se ofreció al gobierno llevar adelante el “Yo sí puedo” y se contestó que no hacía falta, y al toque lanzaron el Plan Nacional.

Ezequiel: Queremos nombrar a los que nos ayudan y ayudaron para hacer este trabajo, a los padres de chicos como René y Marisol, que nos prestan este comedor llamado Los niños del futuro, y nos lo ceden los fines de semana. También queremos nombrar a Willy, el padre de otro nene, que nos ayuda a solucionar dificultades o desperfectos que pudiéramos tener. El apoyo y disposición de todos los padres de los niños ayuda mucho.

Hebe: Además queríamos decir que la alfabetización es para hacer otras cosas como cooperativa, como cotillón o souvenir como propuso María.

María: Pues se puede vivir de esto.

Facundo: O enseñar oficios y formar cooperativa.

Pablo: Para estar preparado educativa y socialmente.

María: Yo quería hablar de dos personas como son Omar y Natalia, que están a la mañana, dan apoyo escolar y ellos me alentaron muchísimo, además a mis hijos los ayudan ellos. Se necesitan más chicos como estos voluntariosos.

Hebe: Se necesita más organización, acá tienen mucha capacidad también, es bueno que se organice el barrio y que no venga nadie de afuera.

María: Sería bueno, quizás ustedes son el ejemplo para aprender y luego nosotros enseñar.

Ezequiel: Esa es la idea, que de este plan de alfabetización pueda surgir algo más, con la misma gente. Acá hay muchos grupos trabajando aisladamente, nosotros nos planteamos la idea de coordinar trabajos.

Sí, y hay mucho para cambiar, aislado va ser difícil.
Hebe: Sí, esa es la idea.

María: Ellos hacen cosas buenas para los chicos y para los demás y creo que yo también voy a poder enseñar.

Fuente: Mundo Docente - http://www.osplad.org.ar/mundodocente/mundodocente2006/experiencias/notas/jun_06/sesientenmal.htm


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"Un programa cubano destinado a poner fin al analfabetismo en América Latina"