Frente Internacional de Apoyo a la Cruzada Humanitaria del

 

 

Un Programa Cubano destinado a Poner Fin al Analfabetismo en el Mundo                     

 

 

Discurso del Ministro de Educación de Venezuela Aristóbulo Istúriz en el 1º Congreso Mundial de Alfabetización realizado en la Habana Cuba en febrero del 2005

 Comandante Fidel Castro y demás miembros del Consejo de Estado, hermanos Ministros de Educación de otros países, delegados, invitados, señores todos:

 En nombre de la República Bolivariana de Venezuela, de nuestro comandante Hugo Chávez Frías, de las educadoras y educadores y de todo el pueblo venezolano, hacemos llegar un saludo bolivariano y revolucionario a todas y todos los asistentes a Pedagogía 2005 y a este Primer Congreso Mundial de Alfabetización. Al pueblo cubano, al comandante Fidel Castro, a las educadoras y educadores cubanos, el agradecimiento eterno junto al amor infinito de todo el pueblo venezolano.

En Venezuela estamos empeñados, con el Presidente Chávez a la cabeza, en construir una democracia social y un estado de derecho y de justicia en el marco del humanismo. Y junto a los hermanos de América Latina y el Caribe impulsar la integración para alcanzar la patria grande soñada por nuestro libertador Simón Bolívar y por el apóstol de América José Martí.

Los venezolanos y las venezolanas presentes en Pedagogía 2005 y en este Congreso Mundial de Alfabetización hemos venido a compartir experiencias pedagógicas con mucha humildad con todos nuestros hermanos latinoamericanos presentes y con quienes han venido de otras partes del mundo. De todos ustedes queremos aprender.

Comandante Fidel Castro, la presencia masiva de educadores venezolanos en este congreso es para resaltar la experiencia integracionista expresada en el convenio Cuba-Venezuela. Este es el modelo de integración que deseamos para nuestro pueblo, basado en la cooperación. Los cubanos y los venezolanos hemos derribado nuestras fronteras para globalizar la solidaridad. He allí un camino, una experiencia exitosa que bien puede ser convertida en una propuesta que hoy forme parte de la alternativa bolivariana para las Américas: el ALBA.

La alfabetización no puede ser vista al margen del sistema educativo. En Venezuela estamos haciendo esfuerzo por transformarlo. El nuevo modelo educativo venezolano, expresado en el sistema de educación bolivariana surge como una necesidad basada en el pensamiento robinsoniano, Simón Rodríguez, quien asigna a la educación el papel de formar a los nuevos republicanos que hagan posible la nueva república que soñamos y que está plasmada en la Constitución Bolivariana. Esto nos ha exigido cambios profundos: en el currículum que nos permita saltar desde la formación de un ser profundamente individualista y competitivo, generado hasta ahora por un modelo educativo influenciado por el neoliberalismo, a la formación de un ser social solidario que domine las competencias del saber, del hacer y el convivir como objetivos de la educación bolivariana.

Estos cambios impactan la estructura del sistema educativo, ya que requieren de nuevos espacios escolares que respondan a las necesidades de la educación en este momento histórico que vive nuestro país. En esta búsqueda el sistema de educación bolivariana lanza proyectos banderas como El Simoncito, el espacio escolar para la educación en la primera infancia; las Escuelas Bolivarianas, como el espacio escolar para la educación en la segunda infancia; el Liceo Bolivariano, donde se armonizan la adolescencia y la juventud, junto a las Escuelas Técnicas Robinsonianas, como espacios escolares productivos para dar respuesta a la educación media; la Universidad Bolivariana y las Aldeas Universitarias, buscando un nuevo concepto para la educación superior y las misiones educativas Robinsón, Rivas y Sucre, como una exitosa estrategia para dar solución a la exclusión social en la educación.

Hoy, la tarea del gobierno bolivariano liderado por el presidente Hugo Chávez Frías, está orientada a consolidar el sistema de educación bolivariana haciendo esfuerzos supremos cada día por mejorar la calidad y ampliar la cobertura. Con ello el gobierno bolivariano aspira a hacer realidad la consigna “Una educación de calidad para todos” tal y como lo ha postulado la UNESCO. De esta estructura forma parte las misiones. El gobierno bolivariano asume las misiones como un sistema, una red de estrategias para garantizar la inclusión, la universalización de los derechos y avanzar en la materialización del Art.3 de nuestra constitución que establece que la educación y el trabajo son los medios fundamentales para garantizar la inclusión social, dentro de las misiones, el plan extraordinario de alfabetización Simón Rodríguez, Misión Robinsón.

El gobierno venezolano, liderado por el presidente Chávez, decidió acometer la tarea de saldar la histórica deuda en Venezuela desde su independencia y que en gran parte se refleja en millón y medio de analfabetos. Para ello promueve la Misión Robinsón, cuyo sustento se encuentra en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en el contexto adquirido por los estados miembros de la UNESCO, entre ellos nuestro país; la declaración mundial Educación para Todos y las líneas estratégicas del foro mundial Educación para Todos en Dakar en el año 2000.

Como antecedentes es bueno decirles que son muchas las experiencias intentadas para erradicar el analfabetismo, pero en los diez años anteriores al arribo del presidente Chávez habíamos logrado apenas alfabetizar 70.000 compatriotas. Hubo un primer intento del inicio del gobierno bolivariano, y en los dos primeros años apenas alcanzamos 20.000 compatriotas alfabetizados. Se ubica las causas de este escaso resultado en la tradicional definición conceptual del proyecto enmarcado dentro de la normalidad del presupuesto regular, tanto en lo económico como en lo operativo, la lentitud de las estructuras administrativas, de su aparato burocrático, así como la ausencia  de participación masiva de la sociedad.

Ante esta perspectiva, y ante el millón y medio de analfabetos, el estado venezolano se propuso erradicar el analfabetismo en corto plazo. Para ello en Mayo del 2003 tomó la decisión de tomar el analfabetismo como problema prioritario, para lo cual se designó una comisión presidencial con la finalidad de estudiar, formular, coordinar, ejecutar y evaluar el plan extraordinario de alfabetización Simón Rodríguez, conocido como Misión Robinsón, para eliminar el analfabetismo existente en la población venezolana.

El 1º de Julio del 2003 se inició la Misión Robinsón con la cooperación del gobierno cubano, país que ha sido reconocido y premiado por la UNESCO por su programa de alfabetización y por la erradicación del analfabetismo. En este marco de esta cooperación bilateral se utilizó el método de alfabetización Yo, sí puedo producido en la República de Cuba y adaptado al entorno venezolano con un plan piloto.

Como objetivo nos trazamos alfabetizar a un millón de venezolanos entre el 1º de Julio del 2003 y el 1º de Julio del 2004, atendiendo a la población rural, indígena, penitenciaria, discapacitada y urbana con énfasis en las características de género con el fin y el propósito de erradicar la exclusión asociada al analfabetismo y propiciando la incorporación de los ciudadanos al disfrute pleno de los derechos consagrados en la Constitución.

 La estrategia de este programa:

la Misión Robinsón entraña un reconocimiento al valor del ser humano y es una vía para materializar la participación protagónica del pueblo en la construcción del estado democrático de derecho y de justicia, tal como lo establece la Constitución.

El método "Yo, sí puedo"  consiste en la asociación de los números y las letras bajo el supuesto que el adulto analfabeto conoce intuitivamente los números naturales. Esto es, cada letra se relaciona con un número de acuerdo con un estudio previo de mayor utilización de los fonemas. Esta relación se presenta en una cartilla donde se establece un proceso de asociación de lo conocido: los números, a lo desconocido: las letras, utilizándose simultáneamente la tecnología audiovisual, el televisor, el VHS y las video-clases. Esto posibilita la masificación del hecho educativo, ubicando ambientes de enseñanza en espacios escolarizados y no escolarizados (casas de familia, iglesias, clubes, penitenciarias). Todo esto supone la participación voluntaria de facilitadotes, quienes reciben una capacitación previa y asesoría durante el proceso.

La aplicación del método incluyó la presencia de la colaboración técnica bilateral. Los principios de esta metodología son la integralidad, la asociación cognitiva, el diálogo de saberes, la andragogía y la interdisciplinariedad.

Se organizan las video-clases en tres etapas, que es el proceso de la alfabetización: del 1 al 10, el adiestramiento; del 11 al 52, proceso de enseñanza de lectura y escritura; y de la 53 a la 55, la consolidación. En los ambientes de enseñanza se ubican entre 5, 10, 15 ó 20 personas atendidas por un facilitador y con un equipo de reproducción audiovisual. En Venezuela por primera vez se aplicó este método en forma masiva logrando alfabetizar a la personas en un periodo promedio de 7 semanas.

La Misión Robinsón como concepción integral de la alfabetización va más allá de la codificación y decodificación de símbolos, proponiéndose incidir en aspectos tales como la expresión oral, la autoestima, la educación ciudadana, la inclusión social y el protagonismo de los participantes; incorporándolos al mundo de la producción; promoviendo desde la esfera gubernamental la organización y el financiamiento de microempresas y cooperativas previa capacitación.

Dado que el analfabetismo limita todos los derechos sociales, los participantes han recibido atención médica y oftalmológica, incluyendo la dotación gratuita de lentes, pues existe un significativo porcentaje de alfabetizados con problemas visuales. A ello se une un programa de incentivo y asignación de becas, prosecución del sexto grado, reparación y dotación de sus viviendas, pensiones de vejez, asignación de la propiedad de la tierra, préstamos para la producción, cursos de capacitación entre otros.

Este programa puso en ejecución en una visión diferente de la interrelación del pueblo y su Fuerza Armada bajo el liderazgo de su comandante Hugo Chávez Frías quien, en cumplimiento de la función social que la Constitución le asigna a esta institución, convocó la jornada cívico-militar más significativa de la era republicana de Venezuela, en la cual participaron una serie de organismos del Estado, organizaciones comunitarias y estudiantiles.

Y hoy aquí tenemos la presencia de un General miembro de la Comisión Presidencial de Alfabetización, un Coronel encargado de la logística, un Sargento técnico, una técnica como participante facilitadora, como ejemplo.

La Misión Robinsón se apoya en un extenso e intenso voluntariado, cuya tarea es la captación de los participantes y la facilitación del proceso de adaptación de la alfabetización. Como facilitadotes reciben una ayuda económica mensual 160.000 bolívares, 84 dólares, para sus gastos de movilización y alimentación. Otro incentivo lo representa la creación del Fondo de Apoyo Solidario, el cual actúa como un sistema de protección a participantes, supervisores y facilitadotes, así como promotora de solidaridad social entre quienes disfrutan aportes económicos y los que no,  todos los becados aportan el 10% de la beca a un fondo para ayudar y apoyar a los que no tienen beca. Además se desarrolla el espíritu de la solidaridad.

La misión se propuso alfabetizar sin distinción de sexo, nacionalidad, credo e ideología. Por primera vez en el país se ha logrado incluir al sistema penitenciario, alfabetizando el 100% de la población penitenciaria. Se ha integrado a los pueblos indígenas. Más de 70.000 compatriotas, de los cuales 38.500 son mujeres y 31.500 son hombres iniciando el acercamiento a la escritura y la lectura de su idioma nativo y al español.

La cartilla del método Yo, sí puedo fue traducida en las lenguas indígenas. Trajimos una representación del pueblo Lecuana que tradujo la cartilla "Yo, sí puedo" en su lengua. Trajimos una representación, allí están los compañeros del pueblo Gidi, que hicieran la traducción de la cartilla.

En lo referente a los analfabetos con necesidades especiales, se atendieron 7154 personas. Incluso se elaboró una cartilla escrita con el método Braille para atender invidentes. Trajimos una representación de compatriotas ciegos, facilitadotes.

Yo le decía al ministro de educación cubano: usted nos entregó la cartilla "Yo, sí puedo", yo se la devuelvo en Braille, Luis Ignacio, para los ciegos.

En el marco del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, bueno esto no hubiese sido posible sin el pueblo cubano, por eso los amamos. Esto no hubiese sido posible nunca. Nunca hubiese sido posible sino tuviéramos en América a Fidel Castro. Y por supuesto, no hubiese sido posible en Venezuela sino tuviéramos a Hugo Chávez Frías.

En el marco del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela el gobierno de Cuba nos donó: 1.900.000 cartillas, 200.000 manuales de facilitadores, 80.000 televisores, 80.000 VHS, 1.000.000 de videos, 1.000.000 de bibliotecas familiares, 80.000 videos para preparar a los facilitadores y más de 300.000 lentes correctivos. Creamos además en Venezuela con la ayuda de Cuba, un Centro de Optometría para garantizar los lentes a los beneficiarios del programa. Se implementó un programa de contaduría social para facilitar el control de la gestión pública, de acuerdo con el Art. 62 de la Constitución.  Se estableció una sala situacional nacional y una serie de salas regionales y locales para monitorear diariamente cualitativa y cuantitativamente la marcha del programa. La calidad del mismo estuvo a cargo de una comisión de control, seguimiento y evaluación. La captación de analfabetos, del voluntariado, de facilitadores, la promoción del programa, la búsqueda de locales y la contraloría social determinaron una urgente movilización social y el compromiso de las instituciones públicas.

La meta inicial era alfabetizar un millón de personas en un año comenzando en Julio del 2003. Informo que ya el día 17 de Septiembre del mismo 2003 se estaba certificando el alfabetizado número un millón. La Misión Robinsón decidió continuar hasta alcanzar el objetivo propuesto por el gobierno nacional de declarar a la República Bolivariana de Venezuela como territorio libre de analfabetismo. 

Algunas características particulares de esta experiencia:

Dentro del concepto de integralidad se consideró que la alfabetización no es garantía de logro educativo y reducción de pobreza si no va asociada a la prosecución escolar, la capacitación laboral e inserción en el mundo productivo. Por ello, el gobierno bolivariano decidió extender este programa con el nombre de Misión Robinsón 2, Yo, sí puedo seguir que constituye la opción educativa hasta el sexto grado no sólo para los recién alfabetizados, sino para incorporar aquellos ciudadanos y ciudadanas que no habían logrado concluir sus estudios básicos, incorporar a los excluidos. Esta se inició el 28 de Octubre del 2003. La Misión Robinsón 2 cuenta, al 30 de Enero del 2005, con una matrícula de 1.262.821 patriotas de los cuales 621.511 son recién alfabetizados.

Informamos que para Diciembre de este año muchos de los compatriotas que empezaron ya la Robinsón 1 y continúan la Robinsón 2 habrán terminado el sexto grado, 651.000 compatriotas tendrán el sexto grado en este año.

El temprano éxito de esta tarea demostró la efectividad de la estrategia de misión para enfrentar la exclusión social, por lo cual el gobierno bolivariano definió otras misiones que llevan los nombres de ilustres héroes de la independencia o de hechos históricos relevantes. Es así que hoy podríamos hablar de un sistema de misiones entre las cuales destacan: la Misión Rivas para atender a la población excluida de la educación media (allí tenemos 800.000 compatriotas y en Abril de este año tendremos la primera promoción de bachilleres y durante todo este año habrá promociones de bachilleres para desarrollar); la Misión Sucre para atender excluidos de la educación superior e ir hacia la municipalización de la educación; la creación de la Universidad Bolivariana para concluir bachilleres y el acceso a la educación superior; y otras misiones como Barrio-Adentro con la cual se lleva atención médica y sanitaria a cada barrio y población del país en condición mas vulnerable. Y a partir de Marzo del 2004 se sumó la Misión Vuelvan Caras para garantizar la fuerza creativa del pueblo en la producción de la riqueza, superando las condiciones de exclusión y garantizando una calidad de vida digna para todos.

En la actualidad la Misión Robinsón 1 y la Misión Robinsón 2 se han unificado en una sola misión educativa y se actúa coordinadamente con la Misión Vuelvan Caras generando una conversión de los ambientes a cooperativas y asignando becas de 100 dólares a sus participantes a fin de que les permita incorporarse a sistema productivo en un proceso de organización social, de capacitación, financiamiento para la producción en el marco del desarrollo endógeno para crear un modelo de economía social que de al traste con el modelo petrolero rentista excluyente que ha venido imperando en Venezuela.

Este sistema de misiones permitirá que Venezuela alcance las metas del milenio establecidas en la organización de Naciones Unidas antes de la fecha prevista. A propósito, es bueno señalar que hoy, de una población proyectada al 2005 de 26 millones de habitantes, cerca de 10 millones se encuentran estudiando en el sistema regular de educación y las misiones han matriculado 3.800.000 compatriotas que estaban excluidos, han sido incluidos con las misiones al sistema educativo. Es decir, Venezuela tiene en este momento más del 50% de la población estudiando. 

Resultados obtenidos al 30 de Enero:

De la población total de personas alfabetizadas el 67% pertenece al género femenino, 33% al masculino, para la relación porcentual por sexo y edad. El 71% de los graduados se incorporaron al programa de prosecución al sexto grado, a la Robinsón 2. Hasta ahora se han incorporado 125.084 facilitadores y ha sido necesario activar 110.000 ambientes.

La tasa nacional de retención de la Misión Robinsón es del 86%, 622.011 personas participantes prosiguieron su aprendizaje dentro del marco del programa Yo, sí puedo seguir. Se utilizaron 1.900.000 cartillas, 1.000.000 de videos, 80.000 televisores, 1800 plantas eléctricas. Se elaboraron más de 100 programas de radio y diversos programas especiales para la televisión. Se creó una página web del programa y una red de informática y  telefónica gratuita. Se produjeron y entregaron 1.000.000 de bibliotecas a los participantes, cada una con 25.000 títulos de literatura nacional y universal. Esto fue donado por la República de Cuba en un trabajo arduo de voluntarios.

Quiero agradecerle, de corazón, en nombre de todo el pueblo venezolano a los maestros y maestras cubanas que hicieron posible esta donación.

Concluido el curso de alfabetización a cada participante se le entregó un material didáctico de 22 lecturas para la lecto-escritura, para la comprensión de la lectura y para la interpretación.

Se creó un Centro de Investigación y Documentación sobre Alfabetización a los fines de evaluar y hacer seguimiento de las fortalezas y limitaciones de la gestión Misión Robinsón 1 y aplicar los correctivos necesarios garantizando con ello la consolidación de la Misión Robinsón 2.

Quiero compartir con ustedes los problemas encontrados a la ejecución del programa. Primero:

-Dificultad para la captación de los primeros 100.000 participantes dada su resistencia a admitir públicamente su condición. Para ello se realizó una intensa  campaña basada en el respeto a la dignidad humana cuyo principal promotor fue el comandante Hugo Chávez Frías, la cual se desplegó a través de un voluntariado que fue casa por casa hasta los más recónditos lugares de la geografía nacional.

-La diversidad étnica y pluricultural de la población, tenemos 34 pueblos indígenas, cada uno con su idioma porque está reconocido en la Constitución.

-El diseño y la elaboración de cartillas y videos para los pueblos indígenas y la preparación de los facilitadores de los pueblos indígenas.

-La atención a la población discapacitada requirió la elaboración de materiales adecuados y la preparación especial de facilitadores. Olvidé mencionar, y me exijo moralmente a hacerlo, que tenemos los compatriotas sordos, donde uno de ellos inició su ambiente con facilitadores con la ayuda de un traductor de lenguaje gestual.. Lo invitamos y está con nosotros, ustedes le pueden hacer las preguntas acerca de su experiencia, etc. Un aplauso para el compatriota sordo…

-La diversidad geográfica y los problemas de acceso a territorios alejados dificultaron el almacenamiento y la distribución de materiales y equipos resueltos gracias a la efectividad, apoyo logístico y el alto compromiso bolivariano de nuestra fuerza armada nacional.

-Los ingentes requerimientos de transporte y combustible fueron facilitados por el gobierno nacional.

-La falta de energía eléctrica en muchos lugares del país, siendo necesaria la adquisición de plantas eléctricas.

-El 30% de los analfabetas no poseía documento de identidad, por lo cual se realizó una campaña incluyendo la nacionalización de documentos para los extranjeros de hace muchos años residentes en el país, y allí nació la Misión Identidad.

-La campaña negativa de los medios de comunicación privados y de algunos sectores contrarios a esta acción alfabetizadora, se enfrentó mostrando los resultados exitosos del programa en cada una de sus etapas. Saben que esto se desarrolló en un ambiente político de confrontación, en un empeño de las entes y la oligarquía venezolana por interrumpir el proceso hermoso de revolución que vivimos en nuestro país. Por eso los problemas de seguridad en algunas zonas del país, sobre todo en la zona fronteriza ocasionaron robos, asaltos, sabotajes, secuestros y hasta, lamentablemente, pérdidas humanas. No fue fácil…

Todos estos obstáculos fueron superados exitosamente gracias a la férrea decisión y el apoyo del gobierno bolivariano y revolucionario que lidera nuestro comandante Hugo Chávez Frías, quien conciente de la enorme deuda social acumulada sobre nuestro pueblo y expresada en el porcentaje de analfabetismo que padeció nuestro país, asumió el reto junto a nuestro pueblo y nuestra Fuerza Armada, de devolverle a los venezolanos y las venezolanas uno de los más preciados poderes que requiere el nuevo ciudadano en nuestra nueva República: el conocimiento.

Culminamos señalando como el hecho más resaltante en el éxito de la Misión Robinsón el liderazgo ejercido por el comandante Hugo Chávez, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, quien personalmente ha estado al frente de esta misión en todas sus fases. En la planificación, en la ejecución, el seguimiento y control y en la evaluación de las acciones desarrolladas. Su liderazgo…Bueno hemos tenido un doble control: Chávez allá, y desde aquí Fidel Castro.

Su liderazgo y  ha constituido un factor determinante en la sensibilización, la motivación y la incorporación masiva de la sociedad toda en hacer realidad lo que hace pocos meses parecía un sueño.

Estamos concientes de que, a medida de que nos hemos acercado a la meta propuesta, las dificultades se han agigantado, pues la tarea más difícil en la búsqueda del objetivo final es lograr la captación y la incorporación de los últimos compatriotas que aún nos quedan sin saber leer y escribir. Pero le hemos declarado una persecución en caliente, comandante Fidel Castro.

Universalmente se ha asumido como una realidad existente dentro del porcentaje el llamado “analfabetismo irreducible”, lo que hace casi imposible alcanzar el 100% de alfabetización en cualquier nación del planeta. Nuestro país, por la cifra de alfabetización alcanzada hasta el día de hoy y el grado de dificultad observado en el proceso de captación e incorporación de los últimos compatriotas por alfabetizar, está en los límites del llamado “analfabetismo irreducible”. No obstante, hemos declarado la emergencia en la búsqueda de los compatriotas analfabetos que aún existen, haciendo uso de todas las vías, métodos y procedimientos existentes para hacer de Venezuela, en el 2005, un territorio libre de analfabetismo.

Termino dándole un abrazo al pueblo cubano que lo quiero expresar en la madre de este éxito de nuestro pueblo: en ti Leonela, la madre del Yo, sí puedo. Un abrazo en nombre de los 26 millones de Venezolanos, mi vida. Venezuela demostró que sí se puede.

Nosotros queremos decir hoy la América Latina y el Caribe y todo el mundo podemos. Por eso comandante Fidel Castro, en retribución al esfuerzo, a la entrega, a la solidaridad del pueblo cubano; a partir de hoy, misión cubana que salga a cumplir a otro país de América Latina, deberá ir acompañada de venezolanos. No van a seguir solo

 

YO, sí puedo

 

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