A mi apreciable maestra Ángela... (Carta de Juan Luis Carro)
 

R. Calzada, 5 de marzo de 2004

A mi apreciable maestra, Ángela:

Cuando llegue al centro cultural de mi barrio me acerque a la ventana, observe la clase y estaba compuesta por niños y adultos. Yo me pregunté a mi mismo: ¿Seré capaz de aprender? Y como arte de magia pronuncio estas palabras;  ¡Sí Puedes!, en la pantalla del televisor, y esto fue para mi una catarata de alegría ya que llevo casi un centenario de años y fui cautivo de su voz que me dirigió al maravilloso mundo del abecedario...

A para si, me parezco a un minero, cada sílaba, cada letra son para mi como pepitas de oro.

Señorita Ángela, ya encontré la veta, la voy a explotar y ser más útil a los demás...Se terminó el ciclo, la pantalla esta oscura, la ventana se cerro y mis compañeros partieron...

Yo nuevamente en la calle listo para llevar la lámpara y dar luz al que no comprenda el A.B.C. de sus enseñanzas.

Hasta Siempre Señorita Ángela

JUAN LUIS CARRO

"Un programa cubano destinado a poner fin al analfabetismo en América Latina"